Conflicto en Mercadona: “Seguimos luchando”

Extraido de : CNT Artes Gráficas, Comunicación y Espectáculos de Madrid


Audio: Entrevista realizada a Jose Alberto durante la manifestación en Valladolid desde Radio vallekas. Ver Programa completo

José Alberto Uribe, secretario de la sección sindical de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) en Mercadona y uno de los despedidos por defender sus derechos, visitó Madrid los días 2 y 3 de febrero para dar a conocer en la ciudad la lucha que él y sus compañeros llevan a cabo en el centro logístico de la empresa en Sant Sadurní d’Anoia (Barcelona).

José Alberto, peruano con doble nacionalidad, llegó a España hace cinco años. Al año siguiente de llegar, empezó a trabajar en el centro logístico de Mercadona en Sant Sadurní d’Anoia, en la provincia de Barcelona. El compañero explicó que Mercadona está considerada como una empresa que trata bien a sus empleados. Por ejemplo, los contratos, con duración de tres años, son fijos desde el principio, y los mozos de almacén son catalogados como “gerentes”, lo cual ayuda al negociar préstamos con bancos. Sin embargo, ésa es sólo la fachada. La empresa, una de las minoristas más importantes de España, se aprovecha del desconocimiento y la necesidad de sus trabajadores.

La mayoría de los empleados de los centros logísticos, no en las tiendas, son extranjeros. “La empresa se jacta de tener 57.000 trabajadores fijos, pero nadie pregunta por qué sólo renuevan 7.000”, señaló José Alberto. Así, las jornadas llegan a 50 horas semanales y los días libres por trabajar fines de semana son 30, y no 44, como corresponde por derecho. A esto se suma el incumplimiento de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, que por ejemplo señala que el límite de altura de los palés es de 1’80 metros y en Mercadona llega a los 2’50. Lo mismo pasa con el peso de las cargas. Por no hablar del acoso psicológico realizado a través de “incentivos económicos” a final de año por objetivo. O cuando algún trabajador obtiene la baja médica y al día siguiente la empresa “le amenaza por no ir a trabajar”, según José Alberto.

¿Y el comité de empresa? En este caso, como en otros, los miembros del comité de empresa (UGT) “firman los despidos”. “Los delegados sindicales eran los mismos que practicaban el acoso”, afirmó José Alberto.

Ante este panorama, “un grupo de compañeros llegamos a una conclusión: nos están explotando”, dijo José Alberto, quien contó que al principio fue difícil convencer a la gente por el “miedo” existente”: “Nos decían: ‘No me meto a esta lucha porque me van a despedir y tengo que pagar la hipoteca’; yo también la tengo, además de familia aquí y en Perú, y no por eso hay que dejarse humillar”.

Este grupo acudió primero a Comisiones Obreras, empresa sindical que ignoró sus demandas. Después, contactaron con el sindicato de la CNT en Barcelona, y a partir de ahí se lanzaron a crear la sección sindical en Mercadona. Ésta es una de sus principales reivindicaciones, el reconocimiento del sindicato como interlocutor con la empresa, para así poder exponer libremente sus demandas.

Además, solicitan que se cumpla la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y una pequeña mejora económica. “Nos organizamos sudamericanos, africanos y españoles”, recordó José Alberto, quien afirmó que el miedo se fue diluyendo: “Al principio éramos sólo siete, pero en un mes éramos 90”.

Mercadona se negó a reconocer a la sección sindical de CNT, y “nada más crear la sección, me llamaron y me comunicaron la suspensión temporal de empleo y sueldo”. “Si te retiras te la quito’, me dijeron”. Ése fue el castigo por ser el secretario general de la sección. Tres cenetistas fueron despedidos. El 23 de marzo de 2006 se lanzan a una huelga parcial, que en diez días pasa a ser indefinida, en la que se suma la demanda de readmisión de los compañeros despedidos a las otras reivindicaciones.

Desde entonces ha pasado casi un año, en el cual la sección sindical y toda la confederación han mantenido un alto nivel de actividad contra ‘Mercacosa’. En Barcelona se han realizado más de 90 manifestaciones, y también en muchas otras localidades, por ejemplo Valladolid o Valencia. Sin embargo, los compañeros en lucha vieron en cierto momento que “el conflicto no salía a la luz, para la prensa burguesa no existe”, dijo José Alberto. A la invisibilización por parte de los medios se respondió con un encadenamiento de 30 horas en la Inspección de Trabajo: “no hacía nada por investigar las denuncias contra Mercadona”. Para José Alberto, la acción “fue un éxito”, pues la Inspección de Trabajo “nos dio la razón”. Mercadona fue sancionada y multada.

Otra acción importante fue la ‘crucifixión’ frente a una tienda de Mercadona. En ese momento, “la empresa intentó negociar”, comprando a los huelguistas: 300.000 euros a cambio de que se fueran todos. La oferta fue rechazada. Con el conflicto enquistado, se decidió cambiar de táctica, y se pasó a un paro semanal de un día a la semana.

Con este paso, según José Alberto, “más gente se sumó a la huelga parcial”. A la semana, José Alberto y dos compañeros más fueron despedidos. A él le tacharon de “líder de acción violenta”, acusándole en falso de haber provocado destrozos en una tienda y de haber agredido a las cajeras.

  • Los despidos y las calumnias no son las únicas tácticas represivas de la empresa dirigida por Juan Roig. Se han dado casos, según José Alberto, de “falsos policías haciendo visitas a casas para advertir de que se les acababa el permiso de residencia”. La empresa también ha recurrido a esquiroles traídos de otras partes de España, con súper-sueldos y alojamiento pagado. Una noche, uno de los huelguistas fue sorprendido por tres individuos que sólo le dijeron “esto por Mercadona” antes de pegarle una paliza y dejarle tirado en la calle.

A pesar de todo, el conflicto continúa. El pasado 9 de enero se celebró un juicio, en el que la sección sindical expuso todas las pruebas de acoso laboral. Aún no se conoce la sentencia, y José Alberto sólo espera “que el empresario no influya en el juez”, como ha ocurrido hace poco en Málaga, donde Mercadona abrió una tienda gracias a sus sobornos. A Mercadona aún le esperan más juicios, aparte de éste.

José Alberto valoró positivamente la lucha, a pesar de los despidos: “Hemos conseguido muchas mejoras en el cumplimiento de la Ley de Prevención, aunque Mercadona no lo reconozca públicamente”. Además, según él el conflicto ha probado que es falso “que los inmigrantes son más sumisos”, pues “no importa ser de fuera o de dentro para decir ‘basta ya”. En cuanto a lo que está por venir, José Alberto afirmó: “Tenemos la moral alta y seguimos luchando”. José Alberto recordó que el conflicto se ha podido mantener gracias a la caja de resistencia, a la cual han aportado fondos los sindicatos de toda la confederación: “La solidaridad y el apoyo mutuo de la CNT hace que el conflicto siga adelante”.

  • Esta solidaridad, según el compañero, ha conseguido que “20 trabajadores le hayamos costado millones de euros a Mercadona, a la empresa la estamos jodiendo mucho”. Sin embargo, señaló que la mejor manera de solidarizarse con su lucha y “la única de hacer daño a la empresa” es el boicot a Mercadona. Así como el boca a boca ha sido para la empresa de Roig el mejor modo de crecer, el boca a boca debe servir para atacarla. “La gente no debe comprar en Mercadona”, concluye José Alberto.

CNT Artes Gráficas, Comunicación y Espectáculos de Madrid
Permanencias: De martes a jueves a partir de las 20 horas.

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